los zapatos de un tritón
Tenerife es uno de los mejores enclaves para bucear, sus fondos son impresionantes, y las especies y endemismos que allí habitan son fastuosos y tranquilos. - si, la isla aunque no lo creas te acuna, y hace que duermas tranquilamente – Levanté la mirada y encontré la suya - no vienes adecuadamente calzado, sería mejor que compres unas chanclas de plástico, esas que llevas se van a estropear si se encharcan de agua salada – ¿De plástico?, he oído de “plástico”, no, no, no de plástico no - si, tienes razón, pero ya no puedo hacer nada – - no te preocupes, te dejo unas mías, creo que te van a servir- En ese momento no pude Nuestro primer calzado nos lo regala la naturaleza; la planta de los pies nos garantiza una pisada firme y sólida. La suavidad y la elasticidad de este calzado primigenio, se debe sobre todo a un conjunto maravilloso de huesitos, los sesamoides, situados bajo el primer metatarso… Me senté en la popa y no paraba de mirar las chanclas de color imposible, movía mis dedos e imaginaba como serían los pies de mi instructor, aún no los había visto, llevaba unas botas de neopreno de suela goretex, muy apropiadas, pero también de un color imposible, -“ este hombre debe ser daltónico, si no, no lo entiendo”- sus pies se presuponen robustos de dedos largos, probablemente tenga vello en los dedos, por que su torso desnudo está absolutamente poblado de un bello fuerte y negro, no creo que tenga durezas, aunque con las chanclas que lleva no lo aseguraría… - ¿me escuchas?- - perdona, estaba pensando- - jajaja, no te preocupes, te decía que deberías de empezar a ponerte el traje, en diez minutos llegamos- - ok, gracias – Colocarse un traje de neopreno no es algo sencillo, y mas si el mar no está todo lo tranquilo que debería, comencé a enfundarme el neopreno y casi caigo por la popa tres veces, cuando intenté subirme la cremallera de la espalda se rompió la cinta y comencé a hacer piruetas para subirla… - espera, te ayudo – - ….gracias, desde luego, hoy no es mi día – - jajaja, no digas eso – no se, pero creo que mi instructor me ve como un nerd del buceo. - espera, definitivamente hoy no es tu día – Se arrodilla ante mi y saca mi pie de la aleta, arrastrando suavemente su mano desde el talón hasta los dedos, un escalofrío corre por mi espalda, ansioso de llegar a la meta… introduce la aleta en el mar y vuelve a arrodillarse, coge con fuerza mi tobillo e introduce mi pie en la aleta, tira y entra perfectamente… en ese momento supe que mi príncipe, vestía de neopreno y era daltónico. … voy a pie por la vida con mis inseparables zapatos, siempre pensé que mi príncipe, aquel que me calzara con rotundidad, se quedaría para siempre, por que todo iría bien, sobre todo si conservo a la vez mis viejos hábitos ancestrales, los de zapateros de herencia y consigo escondidos en un rincón, el último par de zapatos color gris humo, correas gris roca y puntera cosida a mano, fabuloso calzado que cumple una función múltiple, pero sobre todo cumple mi sueño, andar con paso firme en la vida al lado de mi príncipe. Mi instructor se convirtió en tritón nada más tocar el agua, su cuerpo se movía con exactitud y elegancia…más tarde en la playa, pude observar sus pies, robustos de dedos largos y vello, no erré, mi príncipe estaba allí, me amo, lo ame, pero a la hora de calzarnos, el prefería caminar descalzo.
Alguna vez hubiera querido ser Ceniciento, tener una madrastra y unas hermanas malvadas. Levantarme una soleada mañana y encontrar un Príncipe Azul en la habitación, acompañado de un criado que en las manos llevara un suntuoso estuche forrado de raso de seda color verde esmeralda y en su interior ostentara el famoso e in corruptible además de bello, Zapato de conchas Carey de Ferragamo, enteramente a mi medida; pero los sueños no siempre se cumplen o al menos no lo hacen exactamente como los sueñas, en este caso, el príncipe iba vestido de neopreno, y el calzado era una aleta de buceador negra y verde esmeralda.
El aumento medio de la protuberancia en las nalgas de una mujer cuando lleva unos Jimmi Choo o unos Manolo´s, es del 25 por ciento, sin embargo
cuando un hombre se calza unas chanclas de Farrutx de cuero trenzado en negro de la temporada de 2006, pierde porte, son preciosas y muy muy cómodas, pero desgarban el cuerpo al caminar; Soy completamente consciente de esto por eso cuando las calzo intento erguirme y mantener mi trasero apretado, por que las chanclas dejan ver una de las partes de mi anatomía que más me gustan, aunque ya sabemos que la dignidad y la belleza del pie desnudo sólo se conserva en las estatuas.
Llegué 20 minutos tardes al puerto de los Gigantes, todo el grupo estaba ya preparado en el barco pesquero que nos llevaría a los acantilados a bucear…

- lo siento, no tengo excusa, me dormí, es que aquí el sueño es tan reparador –
contestar, me lo dijo con una sonrisa tan fabulosa que asentí. Sus chanclas eran unas Hawaianas, he de reconocer que cómodas, pero de un color insalvable, nunca me ha gustado calzarme con zapato ajeno, pero esta vez tenía que hacer una excepción, y es cierto eso que dicen… “no tienes más que ponerte el calzado ajeno para entender su vida”…
Mis aletas son preciosas, negras y verde esmeralda, pero cuesta mucho ponérselas y claro imaginaros que estáis en un barco y sacáis un calzador para poneros las aletas, nonono, eso no, así que respiré hondo y comencé mi ritual para calzar las aletas, primero meto el pié y acomodo los dedos, a continuación me arrodillo y deslizo mi dedo índice entre el talón y la goma que está doblada, arqueo mi dedo, levanto el empeine y tiro con fuerza hacia atrás; parece fácil, pero no les, siempre la goma sede y vuelve a su lugar,; otro intento, y otro, y otro, buffffffffff…








ser_anonimo dijo
Señores del océano, los tritones están profundamente arraigados en la tradición de marineros y amantes del mar. Muchos se han extasiado y han sido llevados a su perdición por tritones, y las historias de las personas que son salvadas por delfines también son producto de este linaje.
Luminosos u Oscuros, todos los tritones son sumamente propensos a emociones fuertes. Suyo es el profundo misterio del océano, y la terrible furia de sus tormentas. Una vez encolerizado, un tritón es un enemigo terrible, ya que ellos guardarán rencor durante tiempos increíblemente largos.
Los tritones viven a lo largo de las costas rocosas de océanos y mares. Muy raramente avandonan el agua para aventurarse tierra adentro, pero de vez en cuando, uno abandonará su ambiente nativo y se unirá a la sociedad terrestre. Aquéllos que se pierden a la banalidad en este momento son especialmente llorados por su linaje. Un tritón que muera o sucumba a la banalidad en tierra seca se reencarnará como un caminante de tierra que es un destino peor que la muerte para la mayoría de ellos.
24 Mayo 2008 | 01:31 PM